En la planta baja de la casa se ha instalado el Restaurante Ana.
En el podrá degustar una gastronomía especializada en cocina de autor,
especializado en cocina tradicional y regional, tapas y vinos de la tierra.
Con una capacidad de 60 personas y zonas de reservado, ocupa las antiguas bodegas
y soportales que rodean el patio interior, decorado con viejas herramientas
pertenecientes a las distintas fases de la transformación de las pieles en cueros.
En uno de los comedores todavía podremos disfrutar de un antiguo lavadero,
construido en 1886, que surte de un manantial de agua natural.

Desayuno: 3 euros.
